miércoles, 11 de junio de 2014

ESCUCHANDO SE ABRE UN ABANICO DE POSIBILIDADES (2)

Si en el último post hablábamos de las opciones que tenemos los adultos para elegir y escuchar, hoy quería contaros cómo siento yo que podemos ayudar a nuestros hijos a liberarse si rompemos un montón de mitos del pasado.

Hace poco tiempo, mi hija Txell llegó del colegio sin ganas de estudiar. Ella sola se fue a la pizarra y escribió: Estudiar es una mierda. Y mamá, tú a veces eres muy pesada!

Lejos de mosquearme (e impactada por la frase), decidí respetar su enfado y al lado le puse: observo que a veces no te gusta estudiar y me siento confundida y nerviosa.  Mamá está aquí para escucharte y me gustaría ayudarte. Te quiero, mi amor.


Entonces se puso a leer, me abrazó y me dijo: - Yo también te quiero mucho, mamá. ¿Te apetece ser mi profesora y así estudio? -

Me sentí orgullosa de mí misma, y por supuesto de ella. Sin imponer ni echarle la culpa, pude escuchar, observar lo que pasaba, hablarle de cómo me sentía en aquel momento desde el “YO” y no exigirle ninguna solución.

¿Te atreves a quitarte el antifaz y obtener nuevos aprendizajes? 
¿Eliges escuchar poco a tu ego y sentir desde tu corazón?

Un gran abrazo de esperanza,


Meritxell Palou.

3 comentarios:

  1. Muy bonito . Cuanto nos queda por aprender!!!

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    1. Eso es lo bonito de la vida, aprender cada día! Besitos!

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  2. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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Habla desde el corazón