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miércoles, 28 de mayo de 2014

ESCUCHANDO SE ABRE UN ABANICO DE POSIBILIDADES (1)

Llevo tiempo pensando en que cuando tenemos un problema, no vemos más allá de una única estrategia. Parece que sólo hay una opción para resolver dicho conflicto. Nos empeñamos en ponernos un antifaz sin darnos cuenta de que si abrimos nuestra mente, aparece un abanico lleno de posibilidades y colores.

La vida es ese espejo que nos recuerda quiénes somos en lo que nos gusta y nos disgusta, siempre es positivo encontrarte a alguien en el camino que te escuche sin juzgarte, sin aconsejarte y que su sola presencia te dé la paz y guía que necesitas en cada momento.

Para los que no lo sabéis, me estoy especializando en Comunicación No Violenta. Llevaba tiempo pensando que había logrado sanar una herida de mi infancia. Sin embargo, hace ya unas  semanas, volvió a resurgir con la muerte de una persona allegada. Así que, de nuevo en mi oscuro pasado, volví a mirar con ojos de rabia a quien no me escuchó en su momento. Tenía miedo por enfrentarme a mis antiguos fantasmas; rabia porque necesitaba reconocimiento; y frustración por ver que no había terminado de sanarlo.

Estaba empeñada en hablar con ella aun a sabiendas de que sería un esfuerzo en vano. Me empeñé con tantas fuerzas que hasta visualicé varias veces nuestra conversación. Hasta que, gracias a mi profesora, pude comprender que no todo el mundo está preparado para escuchar la verdad de nuestras emociones.

Jugamos a que ella fuera esa persona. Me desahogué, grité, lloré, escupí palabras crueles de mi boca y ella se mantenía impasiva ante mi despliegue emocional. En ese momento fui consciente de mi necesidad: que me escucharan sin juzgar y poder liberar todo aquello que estaba dentro de mí. Siempre me educaron en el callar y tragar; y ahora sólo puedo sentir compasión y respeto por esa parte de mi pasado.

Ese día descubrí que la necesidad de reconocimiento que me faltaba la podía suplir en mi día a día, acompañando a familias, niños y a mis propias hijas. Así dejaré de darme de bruces contra un muro.

Entonces pensé: Wow, si los niños se sintieran así de escuchados, sin réplicas, sin amenazas y sin echarles la culpa de todo lo que pasa; evitaríamos muchísimos conflictos.


Asesorando a familias de múltiples veo cómo no son escuchadas por el colegio donde van sus hijos.  Tienen que abrir nuevos caminos y no suelen ser fáciles.

¿Y por qué emprendemos esa odisea? Porque hemos preguntado a nuestros hijos, los hemos escuchado y defendemos que tengan ese bienestar emocional muchas veces junto a sus hermanos.

Los colegios, habitualmente, y fruto de las viejas culturas, son quienes no se quitan ese antifaz del que hablábamos al principio de este post.

Cuando recibo una carta de un profesor o director con ganas de informarse y lleno de dudas al mismo tiempo, sólo puedo dar las gracias por abrir su corazón.


¡¡Ojalá aprendamos a escuchar como lo hacen los niños!!

Un gran abrazo,

Meritxell Palou.

viernes, 25 de abril de 2014

PAPÁ, MAMÁ, ¿HABÉIS SIDO NIÑOS?

Me encanta observar a los niños y a los padres cuando salgo fuera de mis lugares habituales. Observándolos aprendo. Cuando estoy en la calle me hago preguntas a mí misma y observo cómo me siento según qué situaciones.

En mi poquito tiempo asesorando a padres me doy cuenta que normalmente dicen que toda la culpa la tienen los hijos, que no hacen caso, que no saben obedecer y que deben tener más disciplina.

Y ahí es donde voy hoy con este post. ¿Has sido niño, papá? ¿Has sido niña, mamá?

Seguro que nunca lloraste, que nunca rompiste un vaso, que recogías todo, que hacías caso a la primera, que eras la niña o el niño más bueno del mundo, siempre estabas quieto, no te subías a los árboles, no cruzabas sola la calle...Ejem, Ejem.

Una de las cosas que nos afecta de la sociedad es que los padres muchas veces nos olvidamos que somos personas y simplemente por la disciplina, nos olvidamos que fuimos niños y la utilizamos para enmascarar nuestra escasez de herramientas como padres y decimos que es para que el niño se haga fuerte y aprenda lo que es la vida.

Y lo mejor, ¿sabes que llevas a tu niño interior contigo a todas partes? Ese niño interior que te bloquea cuando oyes gritar o llorar a tu hijo. ¿Te has planteado que podría ser porque quizás tu niño interior se siente amenazado porque no fue acompañado mientras lloraba? ¿Quizás porque fue educado a gritos y castigos tiendes a hacer lo mismo con tus hijos? ¿Tal vez todo esto que te remueve por dentro y sale de una manera poco respetuosa hacia fuera sea para salvar a ese niño que un día fuiste?

Quizás, quizás... (sólo tú lo sabes;)

Una de las herramientas que utilizo cuando me siento enfadada por algo que veo en mis hijas es preguntarme:¿Qué te pasa Meri?, ¿Qué necesitas?, ¿A qué te recuerda esta situación? Antes de salir el enfado hay una emoción primaria que puede ser por múltiples motivos: vergüenza a que se levanten de la mesa en un restaurante; miedo a que se suban al árbol por si se caen o rabia porque te recuerda a algo que tú no podrías hacer... Así, preguntándomelo a mí misma, llego habitualmente a las respuestas que busco. Y de este modo se lo puedo transmitir a mis hijas de otra forma distinta, sin que la ira haga que me las coma de un bocado.


Así que piensa que también fuiste niño y reflexiona sobre lo qué sentías cuando te gritaban, te dejaban solo, te pegaban,
te amenazaban, o no te dejaban saltar en los charcos!!

Deja volar a tu niño interior, sueña despierto con tus hijos, comparte tus sentimientos porque el amor va en una dirección...

No amas a alguien deseando que cambie para que se ajuste a tus deseos. Amas, sin más.

Dile cada día a tu niño interior: Te amo, te perdono, gracias por ser como eres, estoy aquí contigo. Y si quieres, luego me lo cuentas ;)

Un gran abrazo,

Meritxell

jueves, 3 de abril de 2014

" NOS SEPARARON DEMASIADO PRONTO........"

Un buen día encontré en INTERNET, el hilo de una conversación donde una madre de múltiples pedía ayuda porque le obligaban a separar a sus gemelos. Le respondí y de repente, comentó una gemela ya adolescente, lo que habían sufrido ella y su hermana con la separación impuesta.

Se ofreció a compartir su testimonio para poder ayudar a los gemelos, mellizos o trillizos y a padres que están sufriendo la separación o que están dubitativos.

Como siempre digo, cada caso es diferente, pero si escucháramos a los niños, si empatizáramos con ellos, si los profesionales de la educación rompieran códigos y pautas para hacer a las familias más felices, todo sería más fácil.

Y ahora no me alargo más y aquí os dejo la experiencia en primera persona de unas gemelas separadas de clase;

¡Hola! Soy Helen Martinez y soy gemela. Mi hermana se llama Lara Martinez, tenemos 12 años en mayo haremos los 13. Siempre hemos estado separadas de clase y este año en el instituto, vamos juntas. A nosotras no nos preguntaron nada; sino hubiésemos dicho de ir juntas, es más cuando nos decían; ¿Os gustaría ir juntas en clase?, decíamos siempre que si, ¡¡¡SIII, con una sonrisa inmensa y los ojos abiertos como búhos!!!

Podría empezar indignada y disgustada por este derecho que no nos permiten y que es muy difícil de conseguir; pero deciros que tener a mi hermana junto a mí, es mil veces mejor que la ausencia, tanto emocionalmente porque es gratificante poder compartir horas de clase con tu hermana, como nivel de estudio, que es lo que le importa al profesorado.

Es una auténtica lástima que dos hermanos que han estado juntos desde su primeros segundos de la vida, se separen y punto. Dos seres que han compartido la barriga de su madre, que han nacido juntos, que han compartido sus comidas y sus cenas, han aprendido a andar fijándose uno en el otro, a medida que pasaba el tiempo han ido creciendo juntos, con amor, felicidad y paz de su familia, incluyéndose ellos mismos, porque lo han hecho TODO JUNTOS.

La decisión de separar a unos gemelos, debe ser de los padres, o los miembros de la familia, no gente de fuera que no han estado en ningún momento con esos bebitos y por lo tanto, no pueden saber que es lo mejor para ellos.

Hablo desde la experiencia. Unos desconocidos no pueden tomar decisiones tan importantes, y menos si se trata de unos menores con padres responsables. Las escuelas tienen que preocuparse de dar un buen aprendizaje, no de separar dos cuerpos que son como si fuesen uno.

Cuando estás en clase, piensas en tu hermana en muchas ocasiones y te haces preguntas como; ¿Qué estará haciendo? ¿Estará bien?. Y cuando empiezas a tomar conciencia de todo, te resulta extraño y a menudo te haces la pregunta constantemente; ¿porqué separadas y no juntas?, ¿porqué así y no asá?.
Recuerdo en P5, que una vez me eché a llorar desesperadamente en una clase porque NECESITABA  ver a mi hermana, pero nada, pasó el tiempo.....

Mi hermana a los 5 ó 6 años, cayó y se rompió el labio superior, y yo estaba allí, pero como no iba a su clase, no me dejaron estar con ella. Estaba realmente mal, necesitaba saber cómo estaba, y ella necesitaba mi ayuda y mi apoyo, SOMOS HERMANAS!!!

Este año hemos empezado el instituto juntas en clase, hemos tenido discusiones y diferencias, nos ha costado adaptarnos la una a la otra, pero estamos felices.

Soy consciente de lo que se siente, de las sensaciones y las emociones que causa la separación de tu hermano/na.

Los cambios son duros, así que apoyo que los gemelos que lo deseen vayan a una misma clase; o que por lo menos les den la posibilidad a los padres de escoger, puesto que ellos son los que saben que es lo mejor para ellos.

Tenemos que luchar, no hay que tirar la toalla, es el futuro de vuestros hijos y de nuestros hermanos; es gran parte de la felicidad de muchos gemelos, el poder ir juntos a clase.

Espero ayudar con nuestro testimonio, testimonio de unas gemelas que fueron separadas en P3 y que no tuvieron la oportunidad de empezar juntas en clase para saber si esa experiencia habría sido negativa o positiva para ellas.

Gracias Meritxell, por darnos esta oportunidad!!

Un gran beso,

Helen Martinez.

jueves, 20 de febrero de 2014

A TI ARNAU, QUE ME ABRISTE EL CORAZÓN

El otro día vi el corto, ganador en los Premios Goya 2.014, llamado "Cuerdas" y me acordé de mi sobrino Arnau y de Pablo, el hijo de una gran amiga.

Arnau, ahora tiene 16 años, nació con una hernia umbilical y a los tres meses, le operaron, al salir de esa operación, todo empezó a ser diferente, para él, para mi hermano, para su madre, para mis padres, para mi familia en general, ya que le diagnosticaron, pues que no se sabía que tenia, pero que padece hidrocefalia, retraso madurativo, él ahora es como si tuviera 8 años más o menos, los dedos de las manos y los pies metidos para dentro.

Y luego también, Pablo al cual con un mes de vida, le dió un derrame cerebral y que tiene una fuerza inmensa y que es una suerte inmensa que comparta clase con mi hija Txell, desde los 3 años, porque aprenden todos a ser más solidarios, cooperativos....

Ellos dos, me han hecho aprender que la vida es transparente, que la vida vivida y sentida desde el corazón es la que te hace feliz, porque siempre estás aprendiendo, que todo lo puedes conseguir ya que para ellos nada es inalcanzable, se esfuerzan día a día para superar sus limitaciones físicas y psíquicas.

Con mi sobrino he vivido momentos en el parque de padres apartando a sus hijos de él, como si fuera un monstruo, luego también padres que les decían a sus hijos; Tranquilo cariño, este niño es como tu y como yo, lo único que babea un poquito, se tropieza, se le entiende poco cuando habla, pero siente todas tus emociones.

Y aparte de aprender con Pablo y con Arnau, aprendo cada día con Yolanda, madre de Pablo, lo feliz que está con su hijo, lo que se implica y os contaré una anécdota;

Ahora se han ido de colonias, pues a Pablo le ponían mil y una pegas desde el colegio porque no querían que fuera Pablo, y que hizo Yolanda? Mover cielo y tierra y lo ha logrado!

Qué cara de felicidad tenia esta mañana, subiendo al autocar.

Gracias Arnau, Pablo y Yolanda!! Sois grandes lecciones de superación!!



Y RECUERDA, EN LA VIDA, A CADA SEGUNDO, A CADA PASO, SIEMPRE ESTÁS APRENDIENDO